Hace tiempo que tenía ganas de escribir, ganas de expresarme de alguna forma u otra, y como soy mala cantando, dibujando, bailando, y para unas veinte mil de cosas más, decidí que no escribo tan mal, y que tal vez así podría demostrar lo que pienso. Si es que a alguien en este mundo le importa verdaderamente lo que pienso.
Debo confesar, que para poder ser verdaderamente franca en este blog, que ahora quizás, solo quizás, se vuelva en una especie de bitácora de viaje, he decidido utilizar un seudónimo; así que si, Brunette, no es mi verdadero nombre.
Pero igual hay cosas que puedo decir tranquilamente, ya que son cosas que me deben identificar con miles de jóvenes más.
Soy uruguaya, nací en setiembre de 1988, o sea, que ahora ya llevo recorridos 21 años de vida.
Todavía no sé muy bien si creo o no en el destino, en Dios y en la política. Si creo en mis amigos, en mi familia (por mas difícil que a veces parezcan las cosas) y también, por qué no, creo en mí. Como todos los jóvenes de mi edad, tengo un millón de preguntas que nadie me puede contestar, y un millón de dudas que me persiguen todos los días; tengo un millón de caminos para donde puedo comenzar a caminar, pero todavía no me decido; tengo un millón de sueños, que ni siquiera puedo nombrar, por miedo a parecer muy infantil; me gustan un millón de cosas que ni siquiera yo entiendo porque; tengo un millón de carreras que puedo seguir, pero la cantidad me marea todavía más; en fin, en mi cabeza rondan un millón de cosas, son muchas para alguien tan joven, ¿o no?
A modo de conclusión, por si todavía no adivinaron, voy a utilizar este blog como una especie de lienzo para evocar en él algunos de mis pensamientos.
Saludos,
Brunette.
sábado, 21 de noviembre de 2009
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